| diariolibre.com 03 de marzo del 2010 |
 |
 |
El gobierno de los Kirchner no se da por vencido fácilmente.
Anteriormente había ordenado al Banco Central, mediante un decreto de "necesidad y urgencia", transferir 6,569 millones de dólares de sus reservas al llamado "Fondo del Bicentenario", apoyado por el sector bancario y diseñado para respaldar los compromisos de pago de la deuda externa durante el 2010.
El presidente del Banco Central se negó a hacer el traspaso, lo que motivó su destitución, la cual fue suspendida por una corte judicial pero confirmada posteriormente por el Congreso.
Otra corte judicial, sin embargo, detuvo la aplicación del decreto.
El lunes, en un discurso ante el Congreso, la presidente Kirchner comenzó diciendo "renuncio al Fondo del Bicentenario", lo que provocó fuertes aplausos de quienes pensaban que el gobierno estaba acatando la decisión judicial.
Pero los aplausos concluyeron abruptamente, pues a renglón seguido anunció dos nuevos decretos, no de urgencia sino normales, disponiendo en uno de ellos que el Banco Central transfiera a la Tesorería US$4,382 millones para el pago de bonos soberanos, y en el otro que le transfiera US$2,187 millones para cubrir compromisos con organismos multilaterales.
En total US$6,569 millones, los mismos del Fondo del Bicentenario.
El dinero, que equivale a un 13.7% del total de las reservas, ya fue transferido a dos cuentas en el Banco Central a nombre de la Tesorería, la cual retirará los fondos gradualmente.
La cuenta para los bonos se llama ahora "Fondo del Desendeudamiento".
Argentina, que tiene vencimientos de deuda por más de US$15,500 millones en el 2010 y trata de canjear US$20,000 millones en bonos ya vencidos, quiere regularizar los pagos de su deuda para poder acceder al mercado financiero internacional, que le fue cerrado cuando dejó de pagar sus compromisos.
La banca y el FMI apoyan el plan.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
|