Redrado logró que una corte de justicia le admitiera un recurso de amparo, pero otra decisión judicial permitió que el vicepresidente del banco lo sustituyera interinamente.
Luego sometió el caso al Congreso, pero el martes pasado una comisión congresional dictaminó, por dos votos a favor y uno en contra, que Kirchner podía destituirlo.
El dictamen abrió las puertas para que Kirchner designara un nuevo presidente del banco.
La selección, sorpresiva, recayó sobre la economista Mercedes Marcó del Pont, conocida por su defensa del papel del Estado en la economía, presidenta del Banco Nación desde enero del 2008, sobrina del legendario líder político Rogelio Frigerio y ex diputada nacional.
Después de que el gobierno incumplió con los pagos de su deuda externa, Argentina fue excluida de los mercados financieros internacionales. Redrado, cuyo esquema para atraer capitales había sido desestimado, se opuso a que 6.6 mil millones de dólares, de los 48 mil millones de las reservas del banco central, se usaran para crear un fondo para respaldar los pagos de la deuda, cuyos vencimientos en el 2010 son de 15 mil millones de dólares, lo que se espera permitirá renegociarla y obtener nuevos recursos.
La banca argentina, que apoyó el plan del gobierno y la destitución de Redrado, prefería a Mario Blejer, ex funcionario del Banco Mundial y del FMI, para la presidencia del banco central, posición que ya había desempeñado.
En marzo próximo el Congreso conocerá el plan y los votos de los gobernadores provinciales serán determinantes. Por esa razón ya se habla de cómo serán repartidos los nuevos recursos que se obtengan y de cuánto tocará a cada provincia.
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