La intervención de los bancos comerciales en el sector de las remesas a través de cajeros automáticos y ventanillas, no ha representado una competencia significativa para el sistema tradicional de envíos a la República Dominicana, porque entre los usuarios persiste la costumbre de ver llegar las entregas.
De acuerdo al presidente de la Asociación Dominicana de Empresas Remesadoras de Divisas (Aderedi), Freddy Ortiz, en este país, donde la inseguridad crece con el paso de los días, los clientes se resisten a ir a retirar sus remesas por temor a ser victimas de asaltos.
Sin embargo reconoció que el futuro de las remesas en el país se encamina hacia el sistema de envío a través de cajeros automáticos y ventanillas, pero sentenció que para ellos será necesario implementar una mayor seguridad en los espacios públicos.
Explicó que cuando se realiza un envío a través de un sistema de tarjeta es mucho más económico para entidad responsable.
Señaló en tal sentido que con esta vía no es necesario el pago por servicio de mensajería, vigilancia, seguro y mucho menos transporte, pero que sin embargo los emisores de remesas prefieren que sus envíos les sean entregados a sus familiares a domicilio.
“Y eso es lo que hace que todavía no sea una competencia notable de que los bancos están incursionando en sector de las remesas”, apuntó.
Ortiz sostuvo también que ya algunas agencias remesadoras han comenzado a incursionar en el uso de “tarjetas de envíos de divisas”, como una forma de encaminarse a largo plazo a lo que sería el futuro de ese sector.
“Con este nuevo sistema, el emisor puede hacer el envío por Internet, y el que recibe aquí tener una cuenta en un banco con una tarjeta de débito para ir al cajero a retirar su dinero”.
Por cada US$100 enviados al país vía las remesadoras, a los usuarios del servicio se les cobra entre cinco y sesis dólares.
El presidente de Aderedi ofreció estas declaraciones al ser consultado por esta sección sobre la participación de los bancos comerciales en el negocio de las remesas.