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SANTO DOMINGO.- Durante la segunda mitad del siglo XIX, Mosquito y Sol eran dos aldeas que se miraban de frente a través del río Higuamo. Mosquito situado en la rivera oriental, Sol del lado del atardecer.
En estas tierras se cultivaban hortalizas y otros rubros dedicados al consumo local y la exportación a las islas de las Antillas Menores. La caña de azúcar se cultivaba y procesaba en trapiches familiares movidos por animales de fuerza.
En estas bucólicas y adormiladas poblaciones, los artículos de consumo se llevaban a su destino por medio de veleros. Estos prestaron su imagen al lugar, identificando la región por su medio marítimo de transporte.
Andando el tiempo y como consecuencia de desastres naturales, Mosquito y Sol se unieron en la rivera oriental del Higuamo, dando origen a la actual ciudad de San Pedro de Macorís.
Esta comenzó a desarrollarse urbanísticamente en las postrimerías del siglo XIX, cuando la producción del azúcar inició su desarrollo industrial debido al traslado de algunos ingenios azucareros cubanos, como consecuencia de las guerras de independencia en esa isla, como la familia Amechazurra, que emigró desde allí por las óptimas condiciones del suelo macorisano para el desarrollo de este tipo de cultivo.
Fuente: Listin Diario
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